26 Años de la muerte de ‘Juancho’ Rois: La tragedia no cesa en el vallenato

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Por: Juan Carlos Berrío Ospino

En medio del dolor de la trágica muerte de Romualdo Brito con la que nos levantamos el día de ayer, conmemoramos hoy la muerte, también en trágicas circunstancias, de Juancho Rois, que hoy 21 noviembre cumple 26 años de muerto.

Corría el mes de noviembre de 1994, se rumoraba que Juancho y Diomedes habían comenzado a tener los típicos inconvenientes por los cuales atraviesan a veces la dupla cantante – acordeonero en los conjuntos vallenatos, es casi un ciclo natural que en últimas termina siempre con la separación musical de la pareja. En la segunda unión (la primera fue en el año 1978 y grabaron un solo álbum: La locura) Diomedes y Juancho grabaron 7 álbumes, desde el año 1988 hasta 1994. Fueron quizá los años de mayor éxito de Diomedes, y conformó junto con Juancho la que para muchos ha sido hasta el día de hoy, la mejor unión del vallenato.

Para finales del año de 1994 lo que se vislumbraba con mayor posibilidad era que para el próximo álbum no grabarían juntos, entre otras cosas porque Juancho tenía pensado poner a andar su proyecto del vallerengue, una mezcla de su invención, en la que se fusionan vallenato y merengue, donde el acordeón jugaba un papel preponderante, pero la vida no le alcanzó para materializarla. Sony Music la hizo realidad póstumamente.

La agrupación se encontraba finalizando una exitosa gira por Venezuela, donde también eran venerados con la misma devoción que en Colombia. Al finalizar las presentaciones fueron requeridos para amenizar una parranda muy bien remunera a unos narcotraficantes en la ciudad de El Tigre, en el estado Anzoátegui. Diomedes no asistiría a la fatídica cita, porque Enaldo Barrera más conocido como “Diomedito” y reconocido imitador del Cacique, auspiciaría esa vez como cantante.

Por contratiempos el grupo de músicos salió tarde del aeropuerto de Caracas, despegaron en una avioneta Cessna Piper YV-628P con capacidad para cuatro personas, sin embargo se embarcaron seis: el piloto y Juancho Rois, que iban en la parte delantera de la aeronave. En las sillas detrás de ellos venían Rangel “El maño” Torres, bajista de la agrupación y Eudes Granados, Técnico en acordeones; y en la parte de atrás, en el espacio dispuesto como maletero, lo acondicionaron para acomodar a Jesualdo “El Zurdo” Ustariz, eterno guacharaquero de la agrupación y Rodolfo “Tito” Castilla, cajero y cuñado de Diomedes y quien es la persona que narra esta historia en el video que acompaña a esta nota.

Debido al retraso en la salida llegaron a El Tigre más o menos a las 7:00 de la noche, el aeropuerto ya estaba cerrado y el piloto no pudo ubicar el lugar para el aterrizaje porque las luces de la pista ya habían sido apagadas, lo cual imposibilitó la maniobra. A pocos minutos se encontraba el aeropuerto internacional de Puerto de la Cruz, sin embargo el piloto se negó a desviarse ya que por su prontuario delictivo al servicio de los narcos, era requerido por la DEA y tuvo miedo de ser capturado y posteriormente extraditado.

Decidió entonces aterrizar de emergencia en una autopista cercana, para esta maniobra sobrevoló el sector emitiendo señales de emergencia para alertar a los vehículos que a esa hora transitaban por la carretera, para posteriormente descender.

Cuando la aeronave venía acercándose a tierra, se les atravesó una torre de energía que no tenía en funcionamiento las luces de advertencia que alertan a los pilotos de la presencia de estas estructuras. Una de las alas golpeó la torre, el piloto perdió el control de la avioneta y se precipitaron a tierra.

El piloto y Eudes Granados murieron en el lugar del accidente, Juancho y El Maño alcanzaron a llegar a un hospital cercano donde fallecieron, y Tito y el Zurdo sobrevivieron milagrosamente y durante todo este tiempo han documentado los detalles de este fatídico accidente.

Juancho sería enterrado el 23 de noviembre en su natal San Juan del Cesar, dejando un profundo luto y dolor en el país vallenato. El siguiente álbum de Diomedes sería grabado por un jovencito de nombre Iván Zuleta que contaba apenas con 19 años.

El trabajo discográfico se tituló “Un Canto Celestial” y traía una canción con el mismo nombre compuesta por Diomedes en honor a Juancho y a los demás músicos perecidos en el accidente. Con la trágica muerte de Juancho Rois se seguía completando esa amplia estela de artistas vallenatos muertos en circunstancias accidentadas y funestas, como si un sino de desgracia se hubiese empeñado en perseguirlos, y que hoy, 26 años después, con la accidentada muerte del prolífico compositor Romualdo Brito, pareciera que aún no cesa su trágica e inexorable persecución.

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