Cerdo y pollo, entre las mejores opciones de consumo ante el aumento de precio en la canasta básica en Colombia

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  • El consumo de pollo en Colombia ha crecido constantemente desde el año 2000 hasta el 2020, llegando a un consumo per cápita promedio de 34 kg 

Debido a la inflación presentada en el país al cierre de 2021, los precios de los alimentos subieron de manera exponencial. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Colombia presentó la cifra más alta en los últimos cinco años, con un 5,62 %, subiendo el precio de gran parte de los productos básicos de la canasta familiar hasta un 17,23 %. A raíz de esta alza en los precios, el consumo de huevo, carne de aves y de cerdo, son los productos seleccionados por los colombianos para sustituir las habituales proteínas dentro de la dieta.

Según FENAVI, el consumo de pollo en Colombia ha crecido constantemente desde el año 2000 hasta el último año, llegando a un consumo per cápita promedio de 34 kg. De igual forma, Porkcolombia afirma que el sector tuvo un crecimiento del 5 % durante la crisis de la pandemia, con un consumo de cerca de 20 kilos per cápita.

Ante esta demanda los productores se han preparado por meses y la cadena de producción se ha venido fortaleciendo en función de generar un producto saludable, con procesos y soluciones sostenibles. Una responsabilidad que va desde productores como proveedores de insumos.

“Nuestro compromiso con la industria es brindar los productos nutricionales con las vitaminas, orgánicos y enzimas, necesarios para que la producción de la proteína animal logre brindar todos los beneficios al consumidor, Explica Mariangela Niño, consultora técnica del negocio de Nutrición Animal de BASF.

Dentro de las soluciones más importantes en la cadena de valor de la producción de proteína animal se encuentran las vitaminas, las enzimas y los minerales orgánicos. Productos que soportan el desarrollo productivo de los animales, dando como resultado pollos y cerdos de mejor calidad para el consumo humano.

Así, en primer lugar, las vitaminas son parte obligatoria dentro de la dieta avícola y porcina, ya que participan en los procesos metabólicos del animal, convirtiéndose en nutrientes esenciales para la obtención de un rendimiento positivo en la producción y calidad del producto. Por su parte, las enzimas tienen la capacidad de mejorar la disponibilidad y absorción de nutrientes que el animal no puede procesar por sí mismo, degradando las moléculas y permitiendo que el nutriente esté disponible para el organismo del animal.

Por último, se encuentran los minerales orgánicos, siendo fundamental su aporte en la formación y el cuidado de los huesos de las aves, así como en la formación sana del músculo. Entre los principales se encuentra el hierro, responsable del transporte de oxígeno a los tejidos y músculos. Por su parte, el zinc es fundamental en procesos bioquímicos relacionados con la función inmunológica, y el manganeso, es co-actor en el proceso de la síntesis de aminoácidos.

“Todos nuestros productos se encuentran en la base de la cadena de producción de proteína de origen animal. Nosotros trabajamos por ofrecer productos de alta calidad en vitaminas, minerales y enzimas que necesitan los animales para que desarrollen todo su potencial genético, bien sea para producir carne o huevos. La nutrición en la producción de proteína de origen animal es clave porque es en este proceso donde se potencializa todo el desarrollo productivo que puede brindar el animal”, finaliza Niño.

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