EN VIDEO: James Rodríguez llegó de nuevo de incógnito y dejó viendo un chispero a la prensa y a sus seguidores

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Como era de esperarse, James Rodríguez se tomó nuevamente muy a pecho el título de estrella y dejó esperando en el aeropuerto a la prensa y los seguidores que querían verlo y compartir un poco con el futbolista.

Y es que parece que al jugador colombiano le molestase dar algún tipo de declaración a la prensa en Barranquilla, esa misma prensa que alguna vez, cuando no era la rutilante estrella que es ahora, lo impulsó y lo dio a conocer.

Por los profesionales del micrófono, no hay problema, de algún modo se registró la noticia en este caso con un video que un inesperado pasajero, grabó dentro del avión, cuando reconoció dentro de una gorra y unas costosas gafas de sol al jugador del Real Madrid.

El verdadero problema es por sus seguidores, esos que desde que saben que llega la Selección Colombia se van al aeropuerto a cazar a sus ídolos, para verlos así sea desde lejos; esos mismos que aunque saben que no tienen los cerca de 700 mil pesos para una boleta en Oriental, si tienen los dos mil 200 pesos del pasaje en bus al aeropuerto para mirarlo y por qué no, robarle una selfie o un autógrafo.

Esos seguidores que hacen grande el nombre del número 10 de Colombia, son los mismos seguidores de los que el astro huye y prefiere evitar.

Uno de esos hinchas es Ricardo, un joven de 13 años, que quiere llegar a ser algún día como su ídolo, el gran James Rodríguez, claro que con una diferencia, «yo sé que algún día voy a ser un gran jugador de fútbol, mi ejemplo es JR10 y sé que cuando lo sea, voy a conservar la humildad y sencillez, porque sé la decepción que siente uno como seguidor que le digan que su ejemplo a seguir se bajó del avión y cogió un carro y que no quiere que sus seguidores lo vean».

«Uno espera ese trato de futbolistas de otro país porque no saben cómo son las cosas aquí, pero no de un colombiano, que se crió aquí y que alguna vez fue como soy soy yo, un soñador», finalizó Ricardo, quien nunca me dijo su apellido y nunca dejó tomarse una foto, según él, estaba volado de la casa.

Sin embargo, como él hay cientos de Ricardos que esperan algo mínimo de sus ídolos: un saludo así sea a lo lejos y que la fama nunca se les suba a la cabeza.

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