La revolución que causa la llegada de un bebé a casa

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  • Es indispensable preparar a todo el núcleo familiar para la llegada del nuevo integrante y de esta manera destinar el tiempo para su cuidado.

La llegada de un bebé es un gran acontecimiento, no solo para los papás, sino también para toda la familia.  Desde el primer momento en que la pareja se entera que está esperando un hijo, se producen muchos sentimientos, entre ellos, ilusión, alegría, emoción, pero también cierto temor ante la nueva responsabilidad de ser padres.

Para adelantarse a la nueva adaptación, es aconsejable compartir en familia el avance del proceso de gestación y dialogar sobre la llegada del bebé, mes a mes, antes del nacimiento. Lo ideal es que ambos padres destinen su tiempo a la llegada de este bebé.

Artículos indispensables para llevar a la clínica:

  • 2 o 3 mudas de ropa
  • Babero
  • Manta y/o cobija térmica de material antialérgico.
  • Toalla para el cuerpo.
  • Pañales etapa recién nacido.
  • Pañitos húmedos sin alcohol.
  • Baño líquido para recién nacido
  • Crema hidratante para recién nacido.
  • Crema antipañalitis con Óxido de Zinc al 40%.

Además de la preparación para este día tan especial, existen algunos consejos básicos para que la llegada del nuevo integrante a casa sea mucho más sencilla para los padres. Janeth Moreno Enfermera y experta de Johnson´s® Baby, explica tips para tener en cuenta:

  • Lactancia materna exclusiva y a libre demanda al bebé, para fomentar la producción de leche materna, es aconsejable el alojamiento conjunto de la madre y su bebé durante los primeros días de vida; después de la 2da semana, el bebé puede ser trasladado a su propia cuna, para que vaya reconociendo su propio espacio y sintiéndose más cómodo, pero seguro; cerca de sus papás.
  • Extraer los gases, al bebé después de amamantarlo de cada seno, para prevenir los cólicos y verificar que se desocupen completamente ambos senos.
  • Poner al bebé a la luz del día durante 10 a 20 minutos, Debe realizarse entre las 8 am y antes de las 10 am y entre las 3 a 5 p.m., de frente y boca abajo; la luz del día previene la ictericia neonatal que se presenta en los primeros 3 a 6 días de nacimiento y que se caracteriza por tinte de color amarillo en la piel y ojos del bebé.    La Academia Americana de Pediatría recomienda evitar la exposición directa al sol en niños menores de seis meses, y utilizar protección mecánica como paraguas, sombrillas, sombreros y ropa de protección. Es fundamental que la exposición al sol se haga con mucho cuidado, ya que la exposición excesiva al sol en la primera infancia se asocia con mayor riesgo de padecer cáncer de piel en el futuro,
  • Realizar limpieza alrededor del muñón umbilical, Según las indicaciones de su médico. Generalmente se utiliza alcohol al 70% y en algunos casos se puede utilizar clorhexidina al 4%. En cualquier caso, el muñón umbilical debe mantenerse limpio y seco. Además, la adecuada higiene de las manos del cuidador antes de tocar al recién nacido, el cambio frecuente de pañales, mantenerlos doblados por debajo del muñón para exponerlo al aire, son medidas adicionales en la prevención de infecciones.
  • Iniciar el baño en el recién nacido, a término, mayor de 38 semanas de gestación y peso superior a 2.500 gramos y con signos estables. Es seguro hacerlo desde la 6ta hora de vida posnatal y es una necesidad higiénica, que elimina sustancias de desecho, reduce la colonización bacteriana incluida en el área del muñón umbilical y preserva la salud de la piel.
  • Los masajes diarios, se pueden realizar después del baño mientras se hidrata la piel del bebé y en la noche como parte de la rutina para antes de dormir, permitiendo que el bebé duerma más rápido y por mucho más tiempo.

Adicional a estas recomendaciones, es fundamental identificar los errores más comunes que cometen los padres primerizos y no caer en ellos:

  •   No establecer un horario para amamantar al bebé y adicionar agua para saciarlo completamente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan lactancia materna exclusiva (LME)en los 6 primeros meses de vida, que consiste en que el bebé solo reciba leche materna y ningún otro alimento sólido o líquidos.
  • Abrigar en exceso al bebé, esto puede ocasionar que se sienta incómodo, llore, no logre mantener el sueño y se deshidrate.
  • Bañar al bebé 1 semana después de nacido, hasta que se caiga el muñón umbilical y únicamente con agua. El baño es seguro desde la 6ta hora de vida posnatal y es una necesidad higiénica, que elimina sustancias de desecho, reduce la colonización bacteriana incluida en el área del muñón umbilical y preserva la salud de la piel.
  • Creer que la piel reseca, fisurada o descamada en sus bebés es normal. La piel sana es suave y elástica, por tanto, está indicado el uso de emolientes ricos en lípidos que hidratan la piel del bebé, impiden la pérdida de agua, mantienen la temperatura, reducen la descamación y promueven la integridad de su piel y la función adecuada de la barrera cutánea.
  • Frustrarse por el horario de sueño del bebé, durante los primeros meses es inevitable lograr que su ritmo del sueño se asemeje al de los padres, por lo tanto, hay que adaptarse e ir implementando una rutina para antes de dormir que permita poco a poco mejorar y aumentar las horas de sueño del bebé en la noche.

El sueño como los demás hábitos, se aprende y los padres pueden enseñar al bebé cómo hacerlo. No es bueno dormirlo en los brazos porque no es un descanso natural, lo mejor es aprovechar el sueño del bebé, para que mamá también descanse.

Poco a poco se irán estableciendo períodos organizados de sueño y vigilia, hasta que el niño duerme más de noche que de día, hasta que logré dormir la noche completa, más o menos a partir del 6to mes.

Rutinas diarias como un baño y masaje relajante antes de dormir, favorecen el sueño nocturno en los bebés. De igual manera, es importante prestar atención al cuidado y protección de la piel de los recién nacidos, “se deben usar productos indicados para bebés, que tengan un pH cercano al fisiológico de la piel; que oscila entre 4.5 y 5.5, que contengan hidratantes o emolientes, que conservan y protegen la función de la barrera de la piel, sin conservantes, libres de sulfatos, parabenos, ftalatos y colorantes”, explicó Janeth Moreno, Enfermera y experta de Johnson´s® Baby.

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