Para conocer a la persona correcta solo hace falta coincidir en el momento exacto

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Por: Tatiana Brugés Obregón

Esta semana, la actriz norteamericana Sharon Stone ha sido noticia y no, precisamente, por sus “bajos instintos”. Alborotó las redes porque estaba buscando pareja por internet. De inmediato fue bloqueada en la página de citas, porque no creían que se tratara de ella.

¿Pero y cuál es el asombro? aunque es una mujer bella y famosa, también está en busca del amor.

Algunos prefieren buscarlo en internet, de la mano de la tecnología y es válido, pero una buena historia de amor siempre será un gusto contarla y replicarla aunque no sea la tuya.

Aquí les dejo varios casos de amor que recopilé #sinrecato, porque me parecieron muy especiales:

“Mi mamá nunca iba a los sepelios, pero siempre nos mandaba a mis hermanas y a mí a dar el pésame. Y en uno de esos sepelios conocí a mi esposo”: Milciades y Marina, 60 años de casados.

“Yo estaba esperando un bus y se estaba demorando. Lo que no sabía era que en ese bus, estaba el amor de mi vida”: Elizabeth y Álvaro, 50 años de casados.

“Me tocó ser jurado de votación y la verdad estaba muy molesta porque era mi día de descanso. La molestia me duró muy poco, porque ahí en la mesa de votación conocí a mi esposo que también era jurado de votación”: Margarita y Fernando, 20 años de casados.

“Un amigo me iba a presentar a una amiga en una fiesta. Yo estaba emocionado porque la iba a conocer, pero nunca llegó, sino su hermana. Bailamos toda la noche, conversamos y empezamos a salir, nos hicimos novios y nos casamos. Y aunque nuestra relación terminó hace un par de años, la recuerdo con mucho amor”: Felipe y Cristina.

“Hace tres años estaba buscando hielo para una fiesta y cuando abrí la nevera, él venía saliendo de una oficina y nos miramos. Cuando cogí el taxi, el conductor me dijo que si no me molestaba que debía llevar también a un empleado del supermercado. La verdad que estaba con afán y no le vi nada de malo. Oh sorpresa, era él. El taxista hizo de cupido porque me dijo que si necesitaba más hielo, solo debía llamarlo y me dio su número. Yo le marqué y el me grabó y esa misma tarde empezó a escribirme, el amor de mi vida”: Natalia y Sergio.

Con estas historias queda demostrado que el amor está en todos lados. ¡Viva el amor! El amor que todo lo descontrola y que te hace sentir mil mariposas a su paso, ese que te hace pensar un millón de veces en esa persona y porque tu vida ya no será la misma desde el día en que se conocieron.

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