Del arte a la seguridad ciudadana: la historia de la Patrullera María de los Ángeles Fuentes

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Por: Subintendente Viviana Valbuena

 

Ella es la patrullera María de los Ángeles Fuentes Hernández, una joven cordobesa de 24 años que nació en el seno de una familia dedicada al servicio público. Su padre, Carlos Fuentes Hernández, un intendente pensionado, y su madre, la señora Bienvenida, le inculcaron desde pequeña la importancia de servir a la comunidad y de trabajar con dedicación y esfuerzo.

En el año 2022, esta joven decidida y valiente decidió seguir los pasos de su padre y unirse a la institución policial. Fue así como ingresó a la Policía Nacional e inició su formación para convertirse en patrullera.

Aunque había estudiado licenciatura en artística con énfasis en música hasta el séptimo semestre, siempre supo que su verdadera vocación era ayudar a los demás y contribuir a la seguridad y tranquilidad de su comunidad. Por eso, decidió optar por esta profesión inspirada por su padre y su hermano, quien trabaja en la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) en Valledupar.

Durante su formación, demostró una gran habilidad en el manejo de armas y en el entrenamiento físico, lo que le permitió destacarse en su promoción. Pero lo que más sorprendió a sus compañeras y superiores fue su talento como compositora.

Cabe destacar que su pasión por el arte y la composición de letras nunca desapareció y continuó escribiendo canciones inspiradas en las vivencias cotidianas.

Durante su estadía en la Escuela de Policía Carlos Eugenio Restrepo – ESCER, compuso una canción titulada ‘Yo soy Policía’, en la que expresa su admiración por aquellos que, como ella, decidieron dedicar su vida a garantizar la seguridad de los colombianos.

En su letra, se puede apreciar el compromiso y la entrega que requiere la labor policial: «En las calles noche y día, se encuentran en cada esquina como un ángel guardián la Policía. Combatir el crimen y el odio que dañan la armonía de un mundo que agoniza, sobrepasando la maldad.

Ser policía es para hombres y mujeres valientes de admirar, dispuestos a sacrificar su vida, su familia y su estabilidad para garantizar el bienestar de niños, abuelos y madres». Además de componer, también toca diferentes instrumentos como la guitarra, los bongos, la tambora, el llamador y las maracas, y le fascina la música folclórica, identificándose con el bullerengue.

Debido a su talento como compositora, pronto se hizo notar y comenzó a recibir solicitudes de diferentes organizaciones, de hecho, la Secretaría de la Mujer de la ciudad de Medellín donde está ubicada la escuela donde se encontraba formándose como policía, la llamó para escribir canciones que abordaran el tema de la violencia de género, con el objetivo de participar en eventos y campañas de concientización.

Gracias a su habilidad para conectar con el público a través de su música, sus canciones tuvieron un gran impacto en la audiencia y contribuyeron a la sensibilización sobre este importante tema.

‘Made’, como cariñosamente le dicen sus allegados, tiene un año en la institución y se encuentra trabajando en la Estación de Policía Centro Histórico como integrante de patrulla de vigilancia. Tiene muchos sueños y metas por cumplir y quiere transformar a través del arte a la sociedad. «Con la música y el arte se pueden hacer muchas cosas dentro de la institución, llevando mensajes y frases de respeto y empatía a que los jóvenes hagan el bien». De igual forma, quiere usar su talento para inspirar y motivar a otros a trabajar por un mundo más seguro y justo. Por otra parte, quiere finalizar su carrera, y formarse en lenguas extranjeras.

Finalmente, Con su perseverancia y dedicación, se ha convertido en un ejemplo para sus compañeros y para aquellos que buscan hacer una diferencia en el mundo.

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